Dios trabaja en procesos, no en atajos
Dios no improvisa contigo. Cada etapa tiene un propósito: formar tu carácter, fortalecer tu fe y prepararte para lo que Él construirá mañana.
Dios no improvisa contigo. Cada etapa tiene un propósito: formar tu carácter, fortalecer tu fe y prepararte para lo que Él construirá mañana.